Lo de Piermarini evidencia que los lazos de impunidad entre los responsables de las mafias en la provincia están intactos

La diputada Nacional Elisa Carrió afirmó hoy que “La designación de la ex titular del Servicio Penitenciario Bonaerense, Florencia Piermarini, con un alto cargo en la justicia penal de la provincia de Buenos Aires deja en evidencia que los lazos de impunidad entre los responsables del crecimiento de las mafias de la provincia están intactos”

“Actores como el ex ministro Casal, la Procuradora Falbo y el Fiscal Novo se protegen para sobrevivir en el poder de la provincia”, aseguró Carrió y dijo que “escandaliza que el juez de la Sala I del Tribunal de Casación Penal de la provincia de Buenos Aires, Daniel Alfredo Carral, nombre a Piemarini como relatora de su vocalía en ese tribunal cuando en realidad la justica de la provincia de Buenos Aires debería estar investigando sus responsabilidades penales en la fuga de los condenados por el Triple Crimen de General Rodríguez”.

Carrió consideró que “la actual Procuradora de la provincia de Buenos Aires, María del Carmen Falbo, no es ajena a estos hechos. No solo por estar involucrada en la causa Novo que investiga la justicia federal de San Isidro, sino porque se sospecha que puso trabas para dar con el paradero de los fugados en especial respecto de las decisiones adoptadas por el fiscal Cristian Citterio”

Para la diputada de la CC ARI, “como si esto fuera poco y para que todo sea peor y mucho más grave, hoy nos enteramos que estaría a punto de ser designado sería el ex Viceministro de Justicia César Albarracín que estaría a punto de asumir como fiscal adjunto ante la Cámara de Casación Penal bonaerense”.

Carrió dijo que “El 3 de enero frente a la fuga de los condenados por el triple crimen de General Rodríguez señalé que a esa altura de los acontecimientos resultaba obvio que la fuga fue manejada por la cúpula del Servicio Penitenciario provincial, entre ellos, por Florencia Piermarini de quien el ex ministro Ricardo Casal fue su jefe político”

Pero la diputada Carrió no se quedó ahí y explicó la complejidad de las oscuras conexiones en la Justicia de la Provincia de Buenos Aires: “El juez en el cual Piemarini encontró refugio ya tuvo lazos con otros actores claves del poder judicial bonaerense como Julio Novo, que fue indagado por la Juez Federal de San Isidro por encubrimiento de narcotráfico relacionado con el crimen del Unicenter. En la vocalía de Carral no solo trabajó el hijo del fiscal Novo sino que este juez participó de la mesa examinadora por la que se intentó incorporar como fiscales, entre otros, a Melisa Fernanda Rey, secretaria de Novo y también indagada por el posible encubrimiento en el crimen narco del Unicenter”.

“En abril del año pasado tuve que mandar una carta documento al Senado provincial advirtiendo esta situación a fin de evitar que una persona investigada por ese tipo de delitos consagre su impunidad accediendo al poder judicial bonaerense”, dijo Carrió y concluyó “En definitiva sectores de la política y del poder judicial bonaerense no solo no quiere perder privilegios, sino que se asocian para garantizarse impunidad”.