ENTREVISTA A ELISA CARRIÓ EN EL PROGRAMA "DÍA D CLÁSICO" 
EMITIDO POR AMÉRICA TV

Medio: América TV
20
de Mayo de 2003

JORGE LANATA: Estas imágenes que veíamos con Lilita, parecen que pasaron hace tanto tiempo, y pasó hace nada, lo que pasa es que vivimos tantas cosas y tan fuertes, que esto parece que pasó hace mucho tiempo. 

ELISA CARRIÓ: Sí es impresionante. Es un fin cultural, estamos asistiendo al final del último ícono de una cultura, esa cultura está cambiando y después se va a expresar políticamente.

JL: Hacemos esta pequeña presentación y después iniciamos el diálogo. 

LOCUTOR: Elisa Carrió es la fundadora del ARI, de extracción radical, la actual diputada por el Chaco se presentó por primera vez a una elección presidencial. Armó su campaña electoral con un magro presupuesto de medio millón de pesos, lo mismo que le costó a Kirchner el acto de River Plate. Realizó una muy buena elección, la votó un millón y medio de personas y se ubicó en el quinto lugar a unas décimas del peronista Rodríguez Saá y fue la principal impulsora del voto anti Menem para el ballotage. 

JL: Hicimos mal la cuenta, son dos millones setecientos, pero bueno nos comimos un millón y pico de votos. 

ELISA CARRIO: A esta altura no hay problema. 

JL: Dicen algunos que fuiste muy dura con el gobierno electo, pero vos no sentís eso, no? 
ELISA CARRIO: No al contrario yo creo que la única persona que reconoció su derrota a las 20 horas y que dijo hay que votar contra Menem y que al otro día dijo que hay que votar en positivo y a favor de Kirchner fui yo, todos los demás no definieron. Todos los demás jugaron implícitamente para Menem, porque el que no definió jugaba para Menem. Con lo cual me parece que es un poco ingrato, porque además fue a cambio de nada, después me fui y estuve en un retiro, vine solo el jueves, vine porque además me parecía que había que decir algo, decir algo que no fuera solo que daño nos ha hecho Menem porque finalmente nos hizo un bien. Yo tengo una interpretación absolutamente diferente de lo que se leía. Esta es una victoria cultural enorme, y que este hombre de la mejor manera, se fue como era él, no pudo competitivamente con el 30% de los votos, desapareció de la manera a una tragedia de Sófocles, esto culturalmente es valioso para la sociedad aunque traiga dificultades políticas en una o dos semanas y de hecho el nuevo tiene una altísima imagen pública. 

JL: Está bien pero por encuestas y no por votación. 

ELISA CARRIO: Está bien, pero es el daño que tenía que hacer quien destruyó el país, era dentro de esto. Yo solo hice una reflexión que me parece importante, dije acá hay un solo riesgo y es el que no nos acostumbremos a un país pluralista, cuando uno va a Santa Cruz no hay un periodista que le pueda pasar un micrófono, sencillamente porque todo el periodismo depende del gobierno, yo lo viví. No lo digo, ustedes lo saben y tienen experiencia, este es el único riesgo y lo manifesté. Yo voy a contar una experiencia y es muy clara, creo que hay enormes expectativas sobre Kirchner, él va a contar con nosotros para enfrentarse a ese establishment. Pero voy a contar una anécdota que viene bien porque no voy a renunciar a contar la verdad, porque esos votos tienen que ver con una consecuencia, yo hice campaña por el gobierno de la Alianza y antes de asumir la Alianza dije que estaban pactando con el menemismo y a los diez de asumir la Alianza, cuando todo el mundo me decía que estaba loca, como vas a tocar a un gobierno que recién empieza voté en disidencia contra el aumento impositivo y me fui a la Casa Rosada a la única y última reunión y denuncié el pacto con el menemismo, fui la única diputada todos los demás me dijeron, estás loca. Cómo le vas a hacer eso a un gobierno que recién se inicia, y yo les dije, si no digo la verdad ahora y si ahora fuéramos cuarenta podríamos evitar lo que va a suceder después. Así que yo no voy a renunciar a decir la verdad, para eso nos votaron, pero el Doctor Kirchner nos va a tener claramente en este enfrentamiento con el tema tarifas, con el tema bancos nos va a tener, ahora de ahí a que se piense que nosotros no vamos a decir nada, es una distancia que no se puede recorrer y quizás muchos me digan algo ahora pero no vaya a ser que cada seis meses me den la razón sobre lo que pasó antes. Tengamos estos cuidados para el bien del país y del nuevo presidente, hay una enorme expectativa y está mostrando desde ayer una serenidad extraordinaria, yo comparto lo que dijo en tarifas y lo vamos a acompañar, ahora la otra cuestión de compartir un gobierno, no lo vamos a hacer porque la gobernabilidad exige que quien gane gobierne y quien pierda controle y ejerza una oposición. 

JL: Vos sabés que en la interna de Kirchner, no se sabe si lo van a hacer o no, el tema es que va a hacer un plebiscito de cinco medidas y que se había llegado a discutir con bastante realidad. ¿Se va a hacer esto? 

REINALDO SIETECASE: Eso pasó apenas se conoció lo de Menem cuando se bajaba, yo estaba haciendo una nota con gente cercana a Kirchner y ahí se barajó la posibilidad de un plebiscito con cinco medidas, que reconocían que había salido del sector del ARI, para que la gente aprobara estas medidas. 

JL: Y de esa manera legitimar estas medidas, no era mala. 

ELISA CARRIO: Es que esto es lo que nosotros teníamos en nuestra propuesta de campaña, si vos tenés a todos los poderes, no lo enfrentás discursivamente, lo enfrentás con un 80% de manifestación popular. Por ejemplo, si yo este tema de tarifas lo pongo allí, si la relación con el Mercosur y la relación crítica con EE. UU. lo pongo ahí, si recuperar las tierras y defenderlas las pongo ahí, si el ingreso ciudadano lo pongo ahí, uno con ese 80% también negocia frente al FMI. El tema es si uno está dispuesto a enfrentarse discursivamente o en los hechos, para los hechos van a contar con nosotros. 

JL: Hay un par de mensajes, Graciela de Claypole, en la Facultad de Cs. Sociales hay irregularidades por parte del ARI, pregunta si estás enterada de esto. 

ELISA CARRIO: Desconozco. 

JL: Laura Risso manda un mail, quiero saber si va a cumplir la promesa que hizo de irse de la política si resultaba no ser electa presidente. 

ELISA CARRIO: Me voy de la cámara de diputados, no renuevo ninguna banca, me voy a ser una ciudadana común pudiendo ser electa por ejemplo por cualquier distrito. Efectivamente de todos los que están soy la única que deja los cargos, sigo haciendo política, esto tampoco se me puede prohibir, pero dejo todo lugar institucional, dejo los cargos, y hasta le diría que dejo mi casa por que la tengo que des alquilar. 

JL: ¿Qué vas a hacer? 

ELISA CARRIO: Voy a vivir como lo hice siempre y como trabajé siempre, trabajando en política y construyendo. Además dando el ejemplo de que se puede construir sin tener un cargo, me parece importante dar ese testimonio. Me voy a fin de año, no voy a estar más en el parlamento nacional. 

JL: Me sorprendió la novedad, no lo sabía, me parece sano que alguien haga esto. 

ELISA CARRIO: Además hay que decirlo, pudiendo ganar elecciones, en esto no me pueden discutir, pude ser electa Senadora por la capital y dije no voy, no cambio de domicilio, me voy y me voy sin bienes habiendo perdido todo. 

JL: ¿Está viendo una nueva cultura política en la Argentina que nace dificultosamente? 

ELISA CARRIO: No solo otra cultura, me parece que la cultura política es una expresión del quiebre cultural, el final cultural que marca Menem, Menem no es solo la política sino que es una cultura. 

JL: Es una manera de vivir, de ver la vida. 

ELISA CARRIO: Esto es lo más extraordinario que nos está pasando, en realidad la cultura del menemismo fue la cultura de la banalización absoluta, del vacío absoluto del sentido y los valores, oponer el contravalor del poder, del éxito y del dinero. Creo que en muchos sectores de la sociedad lo que hay un hartazgo final sobre eso y una recuperación lenta de los mejores valores que signaron en el pasado a nuestro país, la cultura de los valores, de la honestidad, del trabajo, de la solidaridad y de los principios. Nuestro voto de 2.700.000 que fue contra todo, contra las tapas de todo, que nos caíamos, significó un voto de la convicción muy interesante porque del total hubo 1.700.000 mujeres, que somos las que creemos sin ver, y sostenemos aún a pesar tenemos una mayor capacidad de resistencia al voto útil que circuló, que es un voto instrumental mas ligado a lo masculino. Además fuimos apoyado por muchos hombres, esto es lo mas interesante e histórico que sucedió en el país, después vamos a ir construyendo una nueva casa política, una casa que tendrá avances, retrocesos, yo creo que todavía no estamos en el fin del régimen pero que dejamos lo peor del régimen, no estamos en el final pero dejamos lo peor en este largo parto doloroso, que yo decía hace dos años y que ahora estamos dejando lo peor. Vendrán algunos cimbronazos más, pero ya es un nuevo país y una nueva cultura que está construyéndose. 

JL: ¿Pensás que la influencia de Duhalde sobre Kirchner va a ser uno de los próximos problemas que el gobierno tenga? 

ELISA CARRIO: No. 

JL: ¿Porqué pensás que no? 

EC: Creo que Duhalde se va a retirar, le va a dar lugar por lo menos un tiempo. Me parece que creo que tiene un desafío importante el Presidente de la Nación y que eso no va a ser un obstáculo, creo que la legitimidad depende de estas medidas y depende de la real capacidad para enfrentarse a este poder, capacidad que no supone enfrentarse con todos al mismo tiempo, capacidad que supone pelear de a uno muy fuerte y por el entramado de poder del aparato del estado. 

JL: Vos sabés que decía en el comienzo del programa en el editorial, yo decía que Kirchner que va a ser un Presidente y no un gerente, que ojalá lo sea, que sea un presidente y no un gerente. Pero me llama mucho la atención la reacción del poder económico sólo frente a esa declaración, no dijo nada, dijo bueno a lo mejor yo pienso distinto, y se le tiraron encima mal. Mas poder y en el caso de que no haya poder cómo, ¿qué es lo que tendría que hacer? 

ELISA CARRIO: Yo deseo que pueda, otra cosa, nosotros lo vamos a ayudar muy fuertemente en lo que pueda, acá hay un punto. Nosotros vamos a tener discrepancias en muchas cosas, pero nosotros vamos a dejar que la agenda la fije la semana próxima el presidente, yo no voy a decir qué es lo que tiene que poner, lo que sí le digo muy claramente es, en lo que sea esa pelea con este establishment de la concentración nos va a tener al lado, si es en los hechos. En otras cuestiones no nos va a tener pero creo que es una pelea que vale la pena darla, lo que si. Bueno, no quiero, me parece que hay una operación en marcha, que es ponerme a mí como mezquina, entonces no quiero decir ninguna palabra que tenga que ver con eso y que en el fondo hay un intento de cooptación muy fuerte y no tengo ningún interés pero me parece que todo fue, no fue bueno lo que nos pasó, nada de lo que nos pasó, no hubo serenidad en nada. 

JL: Bueno, todo pasó a los tumbos, ¿vos me decís que no elegimos lo que nos pasó? 

EC: No digo que no hubo serenidad, fue tremendo lo que nos pasó y no hubo una respuesta serena, en el sentido de decir esto pasó, salimos para adelante y además algunas editoriales francamente tremendas, fue un momento de confusión que están pasando desde hoy, estas declaraciones del Presidente son claras y los diarios están comenzando a tener, por lo menos a algunos, otra actitud. Me parece que fue una semana de confusión y que hay que entenderla en ese contexto. Pero tengo una visión analíticamente distinta a lo que tuvo la visión digamos progre entre comillas, de lo que fue ese discurso. Digo, cuando nosotros investigamos al Citibank, la sociedad se enteró cuando lo teníamos por la yugular y con todo secuestrado, si yo anunciaba un año antes mire estoy investigando al Citibank ni iba a estar la investigación ni el informe, entonces digo, estos tipos son muy peligrosos y hay que pegarle pero hay que pegarles con el estado, con la decisión, porque si no como el estado está penetrado por intereses particulares, es como decir, me voy a pelear con todos y todos empiezan a desplegar sus mecanismos y esto es algo que comparto el principio y segundo no comparto que haya habido una conspiración. Me parece que estos finales son patéticos por los minúsculos que son las personas que lo integran, mucho más que una conspiración en gran escala, cuando uno ve lo que fue la conspiración alrededor del menemismo se da cuenta que es mas obra de la imbecilidad, del final trágico que tenían que tener y del final de otras razones y de acomodarse en sus propios lugares que de una conspiración del estado. Creo que esto no es correcto. 

JL: Gracias. 

ELISA CARRIO: No, al contrario.